lunes, 2 de octubre de 2017

Ideas que me pide el cuerpo escribir


- Me creo tanto las waka lágrimas de ayer de Piqué como los piscinazos de Luis Suarez en el área.
- Hay que carecer de vergüenza o meterse cava en vena para defender que los resultados de ayer tienen alguna validez.
- Se demuestra que esta gente no quiere para nada un referéndum de verdad, que cuanto menor sea la intervención de la democracia en esto mucho mejor para ellos. Lo que desean es imponer, e imponer de manera permanente.
- Gente de izquierdas que echa la culpa de todo a Rajoy porque parece más progresista, sin darse cuenta de que convergencia adelanta claramente por la derecha al PP. Muy acertado el Kobi facha de “la vida moderna”.
 - Antidisturbios + multitud cabreada= reparto de hostias. Tan lamentable como inevitable. La policía y la guardia civil o cumplían con la labor que le habían encargado o evitaban causar heridos; delicadeza y contundencia son incompatibles. Hay que culpar a quien crea la situación, gobierno catalán, y a quien les envía allí para que se coman el marrón, Rajoy.
 - Rajoy tiene lo suyo también. Él no creo la situación pero no ha sabido responder a ello.  Se ha comportado como un burócrata y no como un estadista; normal porque carece de brillantez intelectual y de altura moral suficientes para ello.
Hacer respetar la ley sin ninguna negociación es algo acorde con el programa de su partido y seguramente del agrado de la mayoría de sus votantes. Pero es falso que haya intentado hacerlo. Porque conseguir de verdad esto supondría detenciones masivas y un despliegue de fuerzas muy superior al de ayer. Lo que provocaría consecuencias muy graves, y reacciones, nacionales e internacionales, muy fuertes en contra de las acciones violentas.
Quedarse a medias como hizo ayer solo sirvió para crear el escenario ideal para el gobierno catalán. Si era consciente de que la imposición por la fuerza no era viable por las muy graves consecuencias que implicaría, hay que negociar. Negociar con fuerza, porque Cataluña es la que más tiene que perder con ello. Porque estoy convencido de que hay un gran porcentaje de catalanes que quieren el referéndum pero no la independencia, y hay que dirigirse para que actúen y manifiesten que en lo de ayer ellos no participaron.
Yo el único resultado posible que veo de una negociación, para acabar de una puñetera vez con esto, es conseguir un auténtico referéndum. Y que los partidos que están en contra de la independencia hicieran una campaña lo más unida posible, sin grandes palabras, sin mucha ideología, invocando a la sensatez y destapando mentiras.
- Los catalanes y españoles en general, no podemos culpar de todo a los políticos y eludir cualquier responsabilidad pero es cierto que son ellos los que ahora tienen la capacidad inmediata de acción.

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